Justo antes de abordar el vuelo que lo llevaría de regreso a Montevideo (Uruguay), el ahora ex-técnico de Santa Fe, Rubén Israel, hizo públicas las amenazas por las cuales dejaba la institución bogotana y aclaró que le renuncia la hacía irrevocable por proteger a su familia.
“(…) que yo estaba tratando, inclusive, de traer a otro zaguero para favorecerme y dejar ir a (Francisco) Nájera, si esto no acontecía me iban a limpiar a mí y a mi familia (…) El hombre claramente me dijo ‘yo hago mandados, simplemente le aclaro que si Nájera no está en el plantel lo vamos a limpiar a usted y a su familia’”, afirmó el estratega sobre la conversación telefónica en la que lo amenazaron.
Asimismo indicó: “Durante la semana hablé con algunos directivos para que Nájera se quedara porque se me hizo un excelente profesional. Por desgracia, este tipo me llamó y dijo que estaba haciendo un mandado y que hablaba en serio. Yo estaba trabajando decentemente y no se me pasa por la cabeza lo sucedido”.
Israel, quien manifestó sentirse contento con su estadía en suelo nacional, había sido presentado como técnico de los ‘cardenales’ el pasado 28 de mayo y este lunes, apenas un mes y un día después, el presidente de la institución ‘cardenal’, Armando Farfán, confirmó su renuncia, al parecer, por haber recibido amenazas de muerte contra él y su familia.
“(…) su decisión es radical, presentó su renuncia definitiva en trabajar con Santa Fe o con cualquier equipo colombiano para que quedara mayor tranquilidad en cuanto a que no estaba interesado en hacer parte de otra institución”, afirmó Farfán.
Las amenazas en contra de Israel se habrían presentado el pasado domingo en horas de la tarde y ellas las habrían realizado personas que se hacían llamar hinchas del club y que buscaban presionar la presencia de algunos jugadores en la plantilla.
“Lo único que sabemos es que fue alguien que se hizo pasar por las barras. Yo no lo no creo porque he tenido la posibilidad de hablar con mucha gente de ellas y están muy contentos con el técnico”, afirmó Farfán.
El directivo igualmente aseguró: “Quiero aclarar que la amenaza no era para que se retirara de Santa Fe, sino para colocar ciertos jugadores a actuar en Santa Fe, cosa que él no acepta por ningún motivo porque quiere total libertad, ninguna exigencia”.
Una vez el estratega informó las amenazas los directivos santafereños, en cabeza del mismo presidente, dialogaron con Israel en su apartamento tratando de llegar a algún acuerdo de permanencia. El lunes en la mañana las conversaciones continuaron y a ellas se unieron delegados de la Policía Nacional así como Ramón Jesurún, presidente de la Dimayor, y Luis Bedoya, presidente de Colfútbol, los dos últimos por vía telefónica, quienes no pudieron hacer nada para que el técnico diera paso atrás en su decisión.
Farfán afirmó que Israel atenderá a los medios de comunicación una vez se encuentre en Uruguay.
“Por respeto a lo que me ha pedido y a los mismos jugadores quiero que sea él mismo quien nombre el jugador por el cual recibió las amenazas”, dijo el directivo, quien igualmente aseguró que el técnico no quiso poner denuncia alguna respecto al caso ya que se encontraba bastante atemorizado por lo que le pudiera suceder a él o a su familia. Sin embargo, Farfán indicó que ya que el teléfono que usaba el estratega es propiedad de la institución, será puesto a disposición de las autoridades para que se realicen las investigaciones pertinentes.
Como el mismo dirigente lo dice, Santa Fe vuelve a empezar de cero, por lo que este mismo lunes Germán ‘Basílico’ González tomó las riendas mientras se encuentra el sustituto de Israel.
Vale la pena destacar que antes de asumir como técnico principal de Santa Fe el estratega uruguayo había hecho negociaciones con Nacional, las cuales no condujeron a un acuerdo y permitió la corta estadía del ‘charrúa’ en la capital de la República.
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