El santanderano Humberto Mendoza dejó los odios, desarmó su espíritu y quiere hacer las pases con la afición con la prensa y con los seguidores del Atlético Nacional.
Por ello en una comunicación, el zaguero admitió que aunque antes quiso salir del equipo, hoy se quiere entregar por el escudo que tiene tatuado en su torso.
“Quedarme en Nacional sigue siendo un nuevo desafío, ya que implica participar del proyecto que se inicia y creo haber demostrado que futbolísticamente tengo las condiciones para asumir el compromiso que ello implica. Estoy complacido de estar acá y emprendo ahora la búsqueda del horizonte familiar, en compañía de un club y de una afición, por los cuales mi afecto nunca ha decaído”, explicó. Lea la historia completa




