
Argentina
Otro fin de semana sin fútbol
¿Argentina sin fútbol? Eso es como dejar a los rusos sin vodka o a los franceses sin vino. La noticia de que el país de la carne y su gente se quedaría sin ir a los estadios alteró los sentimientos y toda la nación se consternó en un solo llanto. Como dijo Maradona: “Preocupa que el fútbol no comience porque este país sin fútbol es dramático”. Y aún no comienza.
Todo se inició cuando la Asociación de Fútbol Argentino, AFA, decidió de manera unilateral prescindir del contrato con la empresa privada Televisión Satelital Codificada, TSC, que la vinculaba hasta el año 2014 con la transmisión de televisión. Si bien los argumentos no se dieron a conocer, muchos hablan de irregularidades en los contratos, algo que no parece que quieran investigar.
Una de las razones –y tal vez la más controvertida- que motivó la ruptura es que los 20 clubes de primera división acumulan deudas por 127 millones de euros. Según analistas, TSC, que tiene el contrato desde hace 22 años, no aceptó duplicar el canon anual de concesión de 48 a 96 millones de euros.
Curiosamente, detrás del embrollo aparece el Gobierno Nacional que apoyó a la AFA a romper el contrato, al parecer, por cuestiones políticas: el 50% de TSC es del grupo Clarín, que en el 2008 se declaró su enemigo político. Sólo el próximo martes se sabrá si el torneo comienza el próximo viernes 21 de agosto, luego de una semana de retraso.
En otras palabras: el campeonato Apertura 2009, como se le llama al torneo de fútbol que va de agosto a diciembre en Argentina, no arranca porque no se sabe quién y de qué manera se van a televisar los juegos. No es más. Futbolistas mal pagos, equipos quebrados y deudas astronómicas protagonizan una novela que debe asumir la AFA con cabeza fría.
El motivo principal es el dinero. Mientras TSC se lucra y trata de prolongar el contrato hasta el año 2014, una docena de equipos de primera división acumula deudas y deja a sus jugadores como agentes libres o con acuerdos económicos tras no poder pagarles un sueldo.
“Hace un mes Sergio Marchi (presidente de Futbolistas Argentinos Agremiados) manifestó que muchos clubes debían dinero a los jugadores de manera provisional y eso, creo, no puede ocurrir en un país futbolero”, explica Wálter Safarián, periodista de Fox Sports.
Marchi, declaró tras la crisis: “Sabemos que los clubes son deficitarios, la verdad es que se mezcla la pasión con el negocio. Creemos que se le paga mal a los jugadores, hay incumplimiento y jugar el campeonato es una irresponsabilidad”. Sin embargo, dejar a Argentina sin fútbol es casi imposible.
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