
“Doña Elizabeth, el martes pase lo que pase, aquí venimos a traerle una bobadita”, le dijo el sábado en la tarde Freddy Grisales a la señora Elizabeth Coronado, esposa de Milton Púa, encargados de mantener como una tacita de plata la sede deportiva del Junior.
“No me diga así mijo que vamos a ganar el domingo, vamos a clasificar y usted va a meter un gol”, lo sentenció la apacible señora. Dicho y hecho, Grisales marcó a los 32 de juego con la ayuda del arquero el gol del empate.
“ …….. Un saludo muy especial a Milton Púa en su ranchito y a su esposa, quienes siempre nos tienen la cancha muy bien, un beso y un abrazo muy grande”, expresó el capitán de Junior y autor del golazo que le dio la clasificación al equipo a los cuadrangulares. En medio de tanta alegría es extraño que la figura del equipo se acuerde de la fuerza callada que también aporta para que todo salga de la mejor manera.
Giovanni Hernández simplemente cumplía la promesa hecha un día antes del crucial juego a la segunda predicción de la señora, “cuando estaba montado en su camioneta le dije que me dedicara el gol de la clasificación que él iba a hacer”, destaca la madre putativa de todo el plantel.
Ella es la encargada de consentir a todos, desde utileros hasta los más experimentados jugadores de Junior con sus desayunos después de los entrenamientos, “nosotros a veces ni pagamos, ellos son muy especiales en todo aspecto. Con la humildad que les caracteriza siempre nos brindan calor humano”, manifestó el 10 ‘Tiburón’.
Por eso a la mente de Giovanni llegaron en esos momentos de alegría y satisfacción, los protagonistas de la historia. “Son personas que no se conocen y que se miran muy poco, pero para mí son muy especiales, están siempre con los brazos abiertos haciéndonos sentir muy cómodos”, volviendo a agradecer el líder del equipo la atenciones del matrimonio Púa Coronado.
Ramiro Cañas Guerra
Nuevo Estadio
Barranquilla





Noviembre 19th, 2009 at 20:35
Estas historias enaltecen al futbolista y contrarrestan esa imagen que tantos se han ganado merecidamente de agrandados. Detrás de los ídolos y las instituciones hay gran cantidad de personas que realizan calladamente una labor gris, pocas veces reconocida pero vital para el funcionamiento de los clubes. Y ojalá que fuera mas allá de las declaraciones y se expresara en efectivo para personas humildes a los que bastante bien le caerían unos pesitos.